Desde 1986    Tel.: (506) 2220 0224   Fax: (506) 2290 2014  Email: drpino@me.com     San José, Costa Rica

Reducción de Mamas

La cirugía de reducción de mamas, también conocida como mamoplastía de reducción, es una operación que se realiza comúnmente en nuestra Clínica, que está diseñada para cambiar los senos grandes por más pequeños, livianos, simétricos y más proporcionados al resto del cuerpo de la mujer. En muchos casos, la piel oscura que se encuentra alrededor del pezón se reduce en tamaño, y los pezones son elevados en posición. Como resultado de la operación habrán cicatrices en los senos, pero estas se colocan con mucho cuidado para que sean relativamente disimulados una vez cicatrizados, y para que se puedan esconder con la ropa interior y el traje de baño. Se puede utilizar liposucción para remover parte del exceso de grasa, pero es absolutamente necesario cortar y remover el tejido glandular y la piel excesiva.

Es importante tener expectativas realistas acerca de los resultados, por lo que esto se debe discutir francamente con el cirujano. Cada paciente – y cada cirujano, también – tienen diferentes perspectivas de lo que es un tamaño y una forma deseable para las mamas. El propósito de la cirugía es hacer que sus queden senos proporcionados, pero es difícil garantizar el tamaño de la copa que va a dar como resultado.

 

La Cirugía

La reducción de mamas se realiza en la Clínica Pino como una cirugía ambulatoria. La cirugía en sí tarda de 2 a 3 horas.

Las técnicas para una reducción de mamas varía, pero el procedimiento más común involucra una incisión en forma de ancla (como una “T” invertida) que rodea la areola, se extiende hasta abajo y sigue la curvatura natural del pliegue debajo de la mama. El cirujano remueve el tejido glandular excesivo, la grasa y la piel. Mueve el pezón y la areola a la nueva posición y talla la piel de ambos lados de la parte inferior de la mama y alrededor de la areola, dándole forma al nuevo contorno de la mama.

En la mayoría de los casos, el pezón se mantiene unido a sus vasos capilares y nervios. Sin embargo, si los senos son extremadamente grandes o muy caídos, puede ser necesario remover completamente el pezón y la areola para colocarlos en una posición más alta. (esto resultaría en una pérdida de la sensación en el tejido del pezón y la areola).

 

Después de la cirugía

Este procedimiento deja cicatrices permanentes, sin embargo el brassier o traje de baño las cubren perfectamente. (Las personas que fuman pueden tener un proceso de recuperación mucho más lento y cicatrices mucho más grandes). El procedimiento también puede causar que las mamas queden un poco asimétricas o que los pezones queden posicionados en forma desigual. No existe ningún problema a la hora de amamantar, por el contrario, siempre se recomienda.

Después de la cirugía, se coloca un brassier especial, el cual debe ser utilizado las 24 horas al día durante las primeras dos semanas. Es posible que haya que colocar un pequeño dreno en cada mama, durante un día o dos, para drenar sangre y fluidos

 

Retomando la rutina diaria

Es posible que experimente dolor ocasional por un par de semanas. Es importante que evite levantar o empujar objetos muy pesados por tres o cuatro semanas. La mayoría de las mujeres pueden regresar al trabajo y a su vida social en dos semanas, siempre y cuando su labor no requiera mucho esfuerzo físico. Usted va a tener menos fuerza durante varias semanas por lo que se le recomienda que limite el ejercicio a estiramientos y natación hasta que sienta que su nivel de energía es normal de nuevo. Es importante que utilice un brassier que le de soporte, y NO puede utilizar un brassier con varilla al menos por 6 (seis) semanas.

Aunque la mayoría de la inflamación y de los moretes van a desaparecer durante las primeras semanas, puede que tarde hasta seis meses o un año para que sus senos se acomoden a su nueva forma. Aún en ese momento, puede que la forma sufra fluctuaciones como respuesta a cambios hormonales, de peso y debido a embarazos.

El doctor hará todo lo posible para que las cicatrices sean tan disimuladas como sea posible; aún así es importante recordar que las cicatrices en una reducción de mamas pueden ser extensas y permanentes. Usualmente se mantienen abultadas y un poco rosadas por varios meses. Después gradualmente se van haciendo menos obvias, hasta que llegan a ser unas líneas blancas.

Afortunadamente, las cicatrices se pueden colocar de tal manera que se pueden usar blusas con un escote amplio.